¿Qué es un reto? No es más que las ganas de superarse, de luchar contra la monotonía, de llegar un poco más lejos y gritar un poco más alto, de ver hasta dónde somos capaces de ir, de vencer nuestros miedos, de crecer, de madurar, de sufrir y disfrutar haciéndolo, de venirse abajo y sonreír mientras volvemos a alzarnos. Es todo eso. Y mucho más.
Enero. Es levantarse pronto. Es tener frío y ser de noche. Es querer apagar el despertador y seguir corriendo,pero levantarme y ponerme unos tenis para salir a correr. Es despertar a punky que se acurruca en su cama y no quiere salir. Es empezar mejor el día oyendo música mientras paso por el parque y por la avenida viendo amanecer. Es sonreír de vuelta a casa cada día pensado: lo he conseguido. Es seguir imaginando meses y retos cumplidos y conservados, e ir completando día a día pequeños huecos vacíos.
Enero es madrugar, es correr, es pasear con punky mientras sale el sol, es escuchar música y llegar de mejor humor cada mañana a trabajar. Es empezar cada día con buen pie.
¿Y febrero?
jueves, 12 de enero de 2012
sábado, 17 de diciembre de 2011
En estas fechas, más que nunca, nos gusta rodearnos de nuestras personas queridas. Nos reunimos con amigos y familiares para brindar por otro año de felicidad compartida.
Por primera vez, desde que partiste a aquella estrella tan brillante del cielo desde la que me sonríes cada noche, hace ya varios años, he sentido que debía hacer algo por ti en estas fechas. Por nosotras.
Ya no guardo rabia y tristeza. Ya no grito por dentro.
Compré el árbol más grande. Armé la estructura y separé cada una de las ramas tal y como me enseñaste cuando era una niña. Coloqué las luces. La cinta. Y la bolas. Primero las plateadas y luego las rojas. Y unas bonitas mariposas en el pico. Sé que desde donde estás sonríes al verlo. Escribí una historia en cada una de ellas; una historia de amor infinito y puro, compartido a tu lado.
Mientras colocaba cada una de las bolas del árbol, mientras daba vueltas alrededor distribuyendo la cinta y las luces, mientras recolocaba los adornos hasta dejarlos uniformemente repartidos, pensaba en ti. Pensaba en hacerte este regalo. Compartir este momento contigo. Y brindar porque sigues viviendo en mi. Pero al fin, de una manera que no desgarra, sino que abriga el alma.
Tu recuerdo vive en mi. No te olvidaré.
Por primera vez, desde que partiste a aquella estrella tan brillante del cielo desde la que me sonríes cada noche, hace ya varios años, he sentido que debía hacer algo por ti en estas fechas. Por nosotras.
Ya no guardo rabia y tristeza. Ya no grito por dentro.
Compré el árbol más grande. Armé la estructura y separé cada una de las ramas tal y como me enseñaste cuando era una niña. Coloqué las luces. La cinta. Y la bolas. Primero las plateadas y luego las rojas. Y unas bonitas mariposas en el pico. Sé que desde donde estás sonríes al verlo. Escribí una historia en cada una de ellas; una historia de amor infinito y puro, compartido a tu lado.
Mientras colocaba cada una de las bolas del árbol, mientras daba vueltas alrededor distribuyendo la cinta y las luces, mientras recolocaba los adornos hasta dejarlos uniformemente repartidos, pensaba en ti. Pensaba en hacerte este regalo. Compartir este momento contigo. Y brindar porque sigues viviendo en mi. Pero al fin, de una manera que no desgarra, sino que abriga el alma.
Tu recuerdo vive en mi. No te olvidaré.
miércoles, 7 de diciembre de 2011
2012
Hace unos días una amiga comenzó un reto, se llama el reto de los 30 días. Durante ese periodo de tiempo has de hacer algo que siempre te has propuesto y nunca has comenzado. Es sencillo. Pequeños logros, pequeñas alegrías. Felicidad.
Yo he decidido copiar su idea, dándole una vuelta de más. Un año. Doce meses. Doce retos: 12x 30 days challenge in&out.
In: ir al gimnasio antes de trabajar, escribir un libro, aprender a tocar el piano, pintar un cuadro, correr 5km, ...
Out: no alcohol, no helados, no chocolate, no café,...
¿alguna sugerencia?
Yo he decidido copiar su idea, dándole una vuelta de más. Un año. Doce meses. Doce retos: 12x 30 days challenge in&out.
In: ir al gimnasio antes de trabajar, escribir un libro, aprender a tocar el piano, pintar un cuadro, correr 5km, ...
Out: no alcohol, no helados, no chocolate, no café,...
¿alguna sugerencia?
lunes, 8 de agosto de 2011
Un salto de fe
He recorrido miles de kilómetros hasta llegar al punto en el que hoy me encuentro.
No ha sido un camino fácil. Durante cada metro he ido conociendo un poquito más de mi misma. He llegado a mi límite y he vuelto a renacer de las cenizas. He superado obstáculos. Me he caído y me he levantado. He arrastrado mis pies doloridos por la arena, descalzos. He sangrado. Me he tirado al suelo. He querido dormir hasta que pasara todo. He gritado. He aullado de agonía. He aprendido a correr con dolor. He creído en mi misma. He perdido la esperanza y la he vuelto a recuperar. He fracasado. Y he vuelto a empezar. Una y otra y otra vez. A lo largo de los días que se han hecho años. He desandado mi camino. Y, justo cuando pensé que había llegado a mi meta, me he dado cuenta de que estaba nuevamente perdida.
Y, al final de este tortuoso camino, he tenido que buscar ayuda. Me he rendido. Sin fuerzas. Y he buscado una mano. Una mano amiga que me respalde durante los últimos metros.
Y ahora mismo estoy parada. Mirando hacia detrás y hacia delante. Y siento miedo. Mucho miedo. De estar caminando en círculos. De volver a empezar justo cuando más cerca he estado de conseguir mi meta.
No ha sido un camino fácil. Durante cada metro he ido conociendo un poquito más de mi misma. He llegado a mi límite y he vuelto a renacer de las cenizas. He superado obstáculos. Me he caído y me he levantado. He arrastrado mis pies doloridos por la arena, descalzos. He sangrado. Me he tirado al suelo. He querido dormir hasta que pasara todo. He gritado. He aullado de agonía. He aprendido a correr con dolor. He creído en mi misma. He perdido la esperanza y la he vuelto a recuperar. He fracasado. Y he vuelto a empezar. Una y otra y otra vez. A lo largo de los días que se han hecho años. He desandado mi camino. Y, justo cuando pensé que había llegado a mi meta, me he dado cuenta de que estaba nuevamente perdida.
Y, al final de este tortuoso camino, he tenido que buscar ayuda. Me he rendido. Sin fuerzas. Y he buscado una mano. Una mano amiga que me respalde durante los últimos metros.
Y ahora mismo estoy parada. Mirando hacia detrás y hacia delante. Y siento miedo. Mucho miedo. De estar caminando en círculos. De volver a empezar justo cuando más cerca he estado de conseguir mi meta.
viernes, 25 de marzo de 2011
Las vi llegar, intempestivas, como una tormenta de verano.
En mitad de mi paseo hacia ninguna parte.
En aquel banco con el cual solíamos cruzarnos mientras corríamos cualquier mañana de domingo al despertar y sobre el que ahora estaba sentada, mirando al infinito mar que se abría ante mis ojos.
Sentía frío. Hacía frío.
No sólo por el viento que se ocupaba con esmero en colarse entre mi boca y mi pelo.
Lo sentía dentro.
Muy adentro.
Anduve largo rato sentada, inerte en aquel trozo de madera. Mirando al infinito con los ojos cerrados. Como si de tanto mirarlo fuera capaz de responderme.
Y, entonces, llegaron, primero una, algo tímida; y luego un torrente incansable de ellas; una tras otra se iba agolpando en el borde de mis ojos, deseosas del abismo, saltando en trampolín hacia mis mejillas; las más atrevidas incluso soñaban con desaparecer en mis labios. Descaradas.
Y así fueron sucediéndose durante largo rato, como el agua que fluje por los cauces desecados de un río y atenta con desbordarlo.
Pero, aún más importante, consigue limpiarlo a su paso; y tras las primeras corrientes turbias y violentas, llega la calma y cristalina agua.
Y así fue.
Y, me levanté, recompuesta, y recorrí el camino de vuelta a casa.
En mitad de mi paseo hacia ninguna parte.
En aquel banco con el cual solíamos cruzarnos mientras corríamos cualquier mañana de domingo al despertar y sobre el que ahora estaba sentada, mirando al infinito mar que se abría ante mis ojos.
Sentía frío. Hacía frío.
No sólo por el viento que se ocupaba con esmero en colarse entre mi boca y mi pelo.
Lo sentía dentro.
Muy adentro.
Anduve largo rato sentada, inerte en aquel trozo de madera. Mirando al infinito con los ojos cerrados. Como si de tanto mirarlo fuera capaz de responderme.
Y, entonces, llegaron, primero una, algo tímida; y luego un torrente incansable de ellas; una tras otra se iba agolpando en el borde de mis ojos, deseosas del abismo, saltando en trampolín hacia mis mejillas; las más atrevidas incluso soñaban con desaparecer en mis labios. Descaradas.
Y así fueron sucediéndose durante largo rato, como el agua que fluje por los cauces desecados de un río y atenta con desbordarlo.
Pero, aún más importante, consigue limpiarlo a su paso; y tras las primeras corrientes turbias y violentas, llega la calma y cristalina agua.
Y así fue.
Y, me levanté, recompuesta, y recorrí el camino de vuelta a casa.
viernes, 11 de febrero de 2011
Es quizás en este momento,en el que tras un día agotador y eterno,en el que los minutos decidieron aparearse y miltiplicarse hasta el infinito,en el que mas te extraño.
Desnudarme,meterme en una cama gigante y gélida,a la que le faltan piernas,brazos y piel; y también suspiros y "te quieros".
Yo seria feliz,por encontrarte enredado entre mis sabanas y mis huesos; por sentir que me devoras entre sueños y me desgarras el aire y la ropa.
Yo seria feliz,despertando entre risas y saliva,conquistando cada poro de tu piel,mimando cada milímetro de tu pecho y haciendo añicos tus cimientos; ensenandote a volar rodeado de mis brazos.
Yo seria feliz,cuidando la música que sale en tus suspiros,componiendo canciones en tus labios,danzando de puntillas sobre el suelo, con la melodía que juntos componemos.
Yo seria feliz con el simple roce de tus dedos en mi pelo. Con tu pecho en mi espalda al dormir.
Yo seria feliz...viendo como duermes y despiertas a mi lado.
Desnudarme,meterme en una cama gigante y gélida,a la que le faltan piernas,brazos y piel; y también suspiros y "te quieros".
Yo seria feliz,por encontrarte enredado entre mis sabanas y mis huesos; por sentir que me devoras entre sueños y me desgarras el aire y la ropa.
Yo seria feliz,despertando entre risas y saliva,conquistando cada poro de tu piel,mimando cada milímetro de tu pecho y haciendo añicos tus cimientos; ensenandote a volar rodeado de mis brazos.
Yo seria feliz,cuidando la música que sale en tus suspiros,componiendo canciones en tus labios,danzando de puntillas sobre el suelo, con la melodía que juntos componemos.
Yo seria feliz con el simple roce de tus dedos en mi pelo. Con tu pecho en mi espalda al dormir.
Yo seria feliz...viendo como duermes y despiertas a mi lado.
jueves, 3 de febrero de 2011
Para ti, cielo
Sólo pido cuidarte, cada día,
y deseo que pronto,
por sorpresa,
y casi sin creerlo,
podamos compartir cada noche,
cada sueño, cada suspiro.
Te extraño.
y deseo que pronto,
por sorpresa,
y casi sin creerlo,
podamos compartir cada noche,
cada sueño, cada suspiro.
Te extraño.
jueves, 20 de enero de 2011
Fácil o difícil
Lo difícil
es el miedo
la distancia
el frío
La falta
Lo fácil
es quererte
y dejar que me quieras
cada día
estando
y sin estar
Lo difícil
es no verte
ni besarte
ni tan siquiera tocarte
ni abrazarte
ni soñarte
Lo fácil
es dejarlo
es alejarse
separarse
terminar
Pero tanto tú
como yo
sabemos que a mi
lo que más me gusta
es lo difícil,
nada fácil
es el miedo
la distancia
el frío
La falta
Lo fácil
es quererte
y dejar que me quieras
cada día
estando
y sin estar
Lo difícil
es no verte
ni besarte
ni tan siquiera tocarte
ni abrazarte
ni soñarte
Lo fácil
es dejarlo
es alejarse
separarse
terminar
Pero tanto tú
como yo
sabemos que a mi
lo que más me gusta
es lo difícil,
nada fácil
No lo comprendo.
Si bien es ese miedo paralizante que se desencadena en mi tan sólo recordarlo.
O tal vez la sensación de angustia que se apodera de mi cuerpo y se aferra a mi carne y mis huesos.
No sabría decidirme.
El pasado.
El futuro.
Cuando tratas de buscar salida a tus propias reacciones, inentendibles e incomprensibles desde los cristales con los que siempre has mirado.
Surgen dudas.
Sintomatología o (psico)somatología.
Vuelvo y viajo.
De allá para acá. Y más lejos aún.
Y no logro comprenderlo.
Estoy aquí. Sentada. Mirando al futuro. Con gafas de sol. Y me pongo en pie. Y quiero correr. Pero no sé hacia dónde partir.
Si bien es ese miedo paralizante que se desencadena en mi tan sólo recordarlo.
O tal vez la sensación de angustia que se apodera de mi cuerpo y se aferra a mi carne y mis huesos.
No sabría decidirme.
El pasado.
El futuro.
Cuando tratas de buscar salida a tus propias reacciones, inentendibles e incomprensibles desde los cristales con los que siempre has mirado.
Surgen dudas.
Sintomatología o (psico)somatología.
Vuelvo y viajo.
De allá para acá. Y más lejos aún.
Y no logro comprenderlo.
Estoy aquí. Sentada. Mirando al futuro. Con gafas de sol. Y me pongo en pie. Y quiero correr. Pero no sé hacia dónde partir.
lunes, 17 de enero de 2011
Happiness
De puntillas y casi sin rozar el suelo (aunque si hablara con propiedad debería de decir el techo).
Bailando al compás de la risa.
Cantando.
Danzando con las nubes de día.
Sacando a la pista de baile a las estrellas de la noche.
Bajo las atentas miradas del Sol y la Luna.
Mis cómplices.
Girando sin cesar. Rápido. Más rápido. A un ritmo frenético.
Hace tiempo dibujé unas pequeñas alas en mi espalda. Invisibles a todo aquel que se riera de mi inocencia. Ocultas debajo de mi ropa cuando quisiera pasar inadvertida y caminar junto al resto de mortales. Riendo entre pasos recordando mis hazañas voladoras.
Sólo he de abrir la ventana y desplegarlas. En el alféizar y saltar alto. Muy alto. Y alcanzar el edificio contiguo. Y otro. Y coger carrerilla. Más y más rápido. Y sobrevolar el mar y llegar al océano. Y respirar.
Y volar. Alto.
Y soñar. Sin fin.
Y reír. SIn pausa.
De tejado en tejado. Sobre esponjosas nubes. A través del cielo de colores. De una roca o otra. De una isla a la vecina. Imparable. Contenta.
Veloz.
Se abre un mundo impensable hasta entonces. Para mi. ¿Para ti?
Mágico.
Un mundo tan real como el que se pisa y te pisa. Desconocido por muchos. Ansiado por otros. Un resguardo. Una guarida. Pero también un hogar. Al que llevar(te) de la mano. No tengas miedo.
Sólo necesitas un pequeño salto de fe.
¿Bailas conmigo esta noche?
Bailando al compás de la risa.
Cantando.
Danzando con las nubes de día.
Sacando a la pista de baile a las estrellas de la noche.
Bajo las atentas miradas del Sol y la Luna.
Mis cómplices.
Girando sin cesar. Rápido. Más rápido. A un ritmo frenético.
Hace tiempo dibujé unas pequeñas alas en mi espalda. Invisibles a todo aquel que se riera de mi inocencia. Ocultas debajo de mi ropa cuando quisiera pasar inadvertida y caminar junto al resto de mortales. Riendo entre pasos recordando mis hazañas voladoras.
Sólo he de abrir la ventana y desplegarlas. En el alféizar y saltar alto. Muy alto. Y alcanzar el edificio contiguo. Y otro. Y coger carrerilla. Más y más rápido. Y sobrevolar el mar y llegar al océano. Y respirar.
Y volar. Alto.
Y soñar. Sin fin.
Y reír. SIn pausa.
De tejado en tejado. Sobre esponjosas nubes. A través del cielo de colores. De una roca o otra. De una isla a la vecina. Imparable. Contenta.
Veloz.
Se abre un mundo impensable hasta entonces. Para mi. ¿Para ti?
Mágico.
Un mundo tan real como el que se pisa y te pisa. Desconocido por muchos. Ansiado por otros. Un resguardo. Una guarida. Pero también un hogar. Al que llevar(te) de la mano. No tengas miedo.
Sólo necesitas un pequeño salto de fe.
¿Bailas conmigo esta noche?
miércoles, 5 de enero de 2011
Día de Reyes
Imaginación desbordante. Ilusión. Inocencia. Excitación. Magia. Mucha magia.
Esta noche nos convertimos de nuevo en niños que ríen y juegan y esperan ansiosos su recompensa por los buenos actos del recien finalizado año.
Aquí no nieva. Ni siquiera hace frío (aunque llevemos dos días debatiendo sobre la increíble bajada del termómetro; que no obsta para seguir luciendo algo más de carne de lo que muchas personas hacen en la estación opuesta).
Luces. Caramelos. Confetis. Cartas. Lágrimas. Sueños. Árboles y portales. Vasitos de leche y galletas. Y algo de agua para los cansados camellos.
Hoy tengo ganas de ser una niña. De que me duelan los pies de estar horas en pie esperando ver a un Rey que tiene la cara pintada y una barba un tanto rala y mal puesta. De subir andando a casa agotada y meterme en la cama sin sueño. De que mi madre nos cuente historias fantásticas antes de dormir. De dar vueltas en la cama y levantarme corriendo al mínimo sonido. De abrazar a mi madre. De jugar cuando aún no ha salido el Sol y volver a dormir, rendida, cuando salga.
Carbón. No. Yo no quiero carbón. Este año sí que he sido buena. No es que el año pasado no lo fuera. Pero este año, si cabe, más aún. Buena.
Y si pudiera escribir una carta, aún tardía, pediría algo que me cuesta incluso imaginar.
Pediría ser niña y jugar y tomar chocolate caliente y rosco de Reyes con mucha azúcar. Y polvorones. De chocolate y coco.
Y pediría. Abrazarte de nuevo. Y ver tu cara de felicidad al vernos (y hacernos) soñar despiertos.
Feliz navidad.
Esta noche nos convertimos de nuevo en niños que ríen y juegan y esperan ansiosos su recompensa por los buenos actos del recien finalizado año.
Aquí no nieva. Ni siquiera hace frío (aunque llevemos dos días debatiendo sobre la increíble bajada del termómetro; que no obsta para seguir luciendo algo más de carne de lo que muchas personas hacen en la estación opuesta).
Luces. Caramelos. Confetis. Cartas. Lágrimas. Sueños. Árboles y portales. Vasitos de leche y galletas. Y algo de agua para los cansados camellos.
Hoy tengo ganas de ser una niña. De que me duelan los pies de estar horas en pie esperando ver a un Rey que tiene la cara pintada y una barba un tanto rala y mal puesta. De subir andando a casa agotada y meterme en la cama sin sueño. De que mi madre nos cuente historias fantásticas antes de dormir. De dar vueltas en la cama y levantarme corriendo al mínimo sonido. De abrazar a mi madre. De jugar cuando aún no ha salido el Sol y volver a dormir, rendida, cuando salga.
Carbón. No. Yo no quiero carbón. Este año sí que he sido buena. No es que el año pasado no lo fuera. Pero este año, si cabe, más aún. Buena.
Y si pudiera escribir una carta, aún tardía, pediría algo que me cuesta incluso imaginar.
Pediría ser niña y jugar y tomar chocolate caliente y rosco de Reyes con mucha azúcar. Y polvorones. De chocolate y coco.
Y pediría. Abrazarte de nuevo. Y ver tu cara de felicidad al vernos (y hacernos) soñar despiertos.
Feliz navidad.
lunes, 3 de enero de 2011
Balance
balance según la RAE
(Del fr. balance)
2. m. Estudio comparativo de las circunstancias de una situación, o de los factores que intervienen en un proceso, para tratar de prever su evolución.
3. m. Com. Confrontación del activo y el pasivo para averiguar el estado de los negocios o del caudal.
5. m. Esgr. Movimiento que se hace inclinando el cuerpo hacia adelante o hacia atrás, sin mover los pies.
Cierre del ejercicio 2.010
Apertura del ejercicio 2.011
Finalización: 31 diciembre de 2.010.
Comienzo: 1 de enero de 2.011
Estado de cierre: positivo
Previsiones de 2.011: inmejorables
miércoles, 22 de septiembre de 2010
Pensamientos y locuras varias
Nº 1455.- Pintar de colores los pasos de peatones que me cruzo cada mañana desde que salgo de casa hasta que llego a la ofi; una línea de cada color.
Nº 2331.- Cruzar por encima de todos los coches en un atasco: y más alta que el bullicio de la gente y el ruido de la calle, mi risa juguetona.
Nº 769.- Ir a un restaurante, sentarme en la mesa, y cuando me tomen nota ir pidiendo uno a uno todos los postres del menú.
Nº4302.- Tirar aviones de papel con mensajes sorpresa desde la terraza de mi oficina y mirar divertida cómo las personas que pasan los recogen y sonríen.
Nº 245.- Dejar una nota de amor en el parabrisas del coche.
Nº 9087.- Correr bajo la lluvia sin rumbo fijo y recuperar el aire bebiendo del cielo.
Nº 5.- Tirar la llave al mar.
Nº 564.- Hacer el amor en la playa a la luz de la luna.
Nº 3421.- Coger prestado un bote en la playa y ver amanecer en medio del mar.
Nº 7872.- Desayunar helado.
Nº 24900.- Conocer a alguien capicúa que tenga el corazón rojo.
Nº 665.- Volver a jugar.
Nº 832.- Escribir un mensaje en una botella y tirarlo al mar.
Nº 734442.- Viajar por el mundo con una mochila y sin billete de vuelta.
Nº 1.- Congelado y en frac.
Nº 56.- Regalar sueños.
Nº 2331.- Cruzar por encima de todos los coches en un atasco: y más alta que el bullicio de la gente y el ruido de la calle, mi risa juguetona.
Nº 769.- Ir a un restaurante, sentarme en la mesa, y cuando me tomen nota ir pidiendo uno a uno todos los postres del menú.
Nº4302.- Tirar aviones de papel con mensajes sorpresa desde la terraza de mi oficina y mirar divertida cómo las personas que pasan los recogen y sonríen.
Nº 245.- Dejar una nota de amor en el parabrisas del coche.
Nº 9087.- Correr bajo la lluvia sin rumbo fijo y recuperar el aire bebiendo del cielo.
Nº 5.- Tirar la llave al mar.
Nº 564.- Hacer el amor en la playa a la luz de la luna.
Nº 3421.- Coger prestado un bote en la playa y ver amanecer en medio del mar.
Nº 7872.- Desayunar helado.
Nº 24900.- Conocer a alguien capicúa que tenga el corazón rojo.
Nº 665.- Volver a jugar.
Nº 832.- Escribir un mensaje en una botella y tirarlo al mar.
Nº 734442.- Viajar por el mundo con una mochila y sin billete de vuelta.
Nº 1.- Congelado y en frac.
Nº 56.- Regalar sueños.
"Love is passion, obsession, someone you can't live without. If you don't start with that, what are you going to end up with? Fall head over heels. I say find someone you can love like crazy and who'll love you the same way back. And how do you find him? Forget your head and listen to your heart. I'm not hearing any heart. Run the risk, if you get hurt, you'll come back. Because, the truth is there is no sense living your life without this. To make the journey and not fall deeply in love - well, you haven't lived a life at all. You have to try. Because if you haven't tried, you haven't lived."
miércoles, 8 de septiembre de 2010
único Marwan
HOY
Hoy es uno de esos días
en que uno sólo espera
que alguien le diga algo bonito
algo que le saque de sus decepciones circulares
de una historia de amor pasada de rosca
o de la inquietud de esperar sentado
un cambio de viento.
Porque la mayoría de las cosas que terminan
no te dejan cesantía
y a veces resulta agotador
tratar de ser tan fuerte
y saber las pocas probabilidades
de que este jueves nos deje
un final de cine entre las sábanas.
Uno de esos días en que
uno tiene ganas de cambiar de domicilio
para instalarse en un presente más amable
porque a veces la vida es injusta
y te secuestra un invierno áspero
y el porvenir es sólo un niño mal vestido
al que hace falta sólo un gesto
para cambiar de traje,
justo ese gesto
que hoy soy incapaz
de encontrar.
en que uno sólo espera
que alguien le diga algo bonito
algo que le saque de sus decepciones circulares
de una historia de amor pasada de rosca
o de la inquietud de esperar sentado
un cambio de viento.
Porque la mayoría de las cosas que terminan
no te dejan cesantía
y a veces resulta agotador
tratar de ser tan fuerte
y saber las pocas probabilidades
de que este jueves nos deje
un final de cine entre las sábanas.
Uno de esos días en que
uno tiene ganas de cambiar de domicilio
para instalarse en un presente más amable
porque a veces la vida es injusta
y te secuestra un invierno áspero
y el porvenir es sólo un niño mal vestido
al que hace falta sólo un gesto
para cambiar de traje,
justo ese gesto
que hoy soy incapaz
de encontrar.
MARWAN
martes, 7 de septiembre de 2010
lunes, 9 de agosto de 2010
This is it!
No quise creer cuando todas las personas que me rodeaban decían que el tiempo lo arreglaría todo, que aprendería a ver las cosas desde otra perspectiva, que todo el dolor que sentía desaparecería y mi alegría multiplicaría por mil aquel sentimiento.
No quise hacerlo. Y pasó mucho tiempo. Y me sentí mejor. Y volví a recaer. Y nuevamente a crecer. Y me hundí más aún. Y así durante dos interminables y agotadores años.
Reuní fuerzas y luché. Luché por estar bien. Por recuperar mi vida.
Y me sentí arropada. Y acompañada. Y me preparé para subir. Llegué tan alto que volé, como en mis sueños. Y desde la montaña más alta del mundo, que hoy veo tan pequeña bajo mis zapatos, puedo gritar...y esta vez, no en silencio...que soy feliz.
Más de lo que nunca imaginé. Más de lo que un día fui.
Gracias por creer en mi cuando ni siquiera yo lo hacía. Por ver en mi lo que yo no creía que aún existía. Por abrazar mi alma cuando estaba en el sitio más oscuro que hay. Por cuidarme. Por esperarme. Por devolverme la esperanza, la sonrisa, las ganas, la ilusión...por todo. Por más que habrá. Por lo que somos y (más aún), por lo que seremos.
Porque siempre es siempre. Contigo.
Te amo.
No quise hacerlo. Y pasó mucho tiempo. Y me sentí mejor. Y volví a recaer. Y nuevamente a crecer. Y me hundí más aún. Y así durante dos interminables y agotadores años.
Reuní fuerzas y luché. Luché por estar bien. Por recuperar mi vida.
Y me sentí arropada. Y acompañada. Y me preparé para subir. Llegué tan alto que volé, como en mis sueños. Y desde la montaña más alta del mundo, que hoy veo tan pequeña bajo mis zapatos, puedo gritar...y esta vez, no en silencio...que soy feliz.
Más de lo que nunca imaginé. Más de lo que un día fui.
Gracias por creer en mi cuando ni siquiera yo lo hacía. Por ver en mi lo que yo no creía que aún existía. Por abrazar mi alma cuando estaba en el sitio más oscuro que hay. Por cuidarme. Por esperarme. Por devolverme la esperanza, la sonrisa, las ganas, la ilusión...por todo. Por más que habrá. Por lo que somos y (más aún), por lo que seremos.
Porque siempre es siempre. Contigo.
Te amo.
martes, 20 de julio de 2010
Estoy luchando de nuevo conmigo misma. Contra ese horrible sentimiento que se despierta en mi cada vez que algo va mal. Cada vez que me rompo por dentro. Cada vez que tengo que volver a juntar los pedacitos que quedan de mi.
Y me dan ganas de dejarlo todo; de huir muy muy lejos; abandonando todo atrás; empezando de cero...de correr hasta anestesiar mi alma. De emborracharme hasta perder el control, y volver a hacerlo, una y otra y otra vez hasta que olvide quien soy. De estar en la más absoluta soledad. De no ver a nadie. De escapar. De gritar. De arrancarme este corazón que no para de llorar, para no volver a sentir nada.
Y no puedo controlarlo. Mi mente se escapa, me aleja de todo y de todos; de aquí y de los sitios en los que he estado; de las personas que quiero. De mi vida. De lo que soy. De lo que fui. De mis planes. De mis sueños. Y solo quiero irme; tan lejos donde nadie me encuentre, donde nadie me conozca ni sepa de mi; y pueda volver a construirme.
Otra vez. Y contando, van tres. ¿Acaso ya va la vencida?
Y me dan ganas de dejarlo todo; de huir muy muy lejos; abandonando todo atrás; empezando de cero...de correr hasta anestesiar mi alma. De emborracharme hasta perder el control, y volver a hacerlo, una y otra y otra vez hasta que olvide quien soy. De estar en la más absoluta soledad. De no ver a nadie. De escapar. De gritar. De arrancarme este corazón que no para de llorar, para no volver a sentir nada.
Y no puedo controlarlo. Mi mente se escapa, me aleja de todo y de todos; de aquí y de los sitios en los que he estado; de las personas que quiero. De mi vida. De lo que soy. De lo que fui. De mis planes. De mis sueños. Y solo quiero irme; tan lejos donde nadie me encuentre, donde nadie me conozca ni sepa de mi; y pueda volver a construirme.
Otra vez. Y contando, van tres. ¿Acaso ya va la vencida?
viernes, 16 de julio de 2010
Twin
Se repite.
El dolor.
El sufrimiento.
La angustia.
La impotencia.
Se repite.
Y duele.
Lo hace tanto.
Tan profundo.
Que sangro.
Y tiemblo.
E intento reprimir unas lágrimas
que brotan
Inevitables
como el día
Por un momento te vi.
¿Sabes?
Y no sentí dolor.
Sentí calma.
Desasosiego.
Paz.
Pude coger tu mano
y decirte todo aquello
que no fui capaz hace años.
Volví a esa habitación
de la que salí con tanto
frío en el cuerpo
que pensé jamás
podría volver a
sentir calor.
Y me diste fuerzas.
Sostuve su mano
y quise tranquilizarla
y repetirle
las palabras que tú
una noche me dijiste
y transmitirle esa luz
y esa calma
para que fuera contigo
y la cuidaras
y te cuidara
y ambas
supieran
lo mucho que las quiero
siempre en mi.
El dolor.
El sufrimiento.
La angustia.
La impotencia.
Se repite.
Y duele.
Lo hace tanto.
Tan profundo.
Que sangro.
Y tiemblo.
E intento reprimir unas lágrimas
que brotan
Inevitables
como el día
Por un momento te vi.
¿Sabes?
Y no sentí dolor.
Sentí calma.
Desasosiego.
Paz.
Pude coger tu mano
y decirte todo aquello
que no fui capaz hace años.
Volví a esa habitación
de la que salí con tanto
frío en el cuerpo
que pensé jamás
podría volver a
sentir calor.
Y me diste fuerzas.
Sostuve su mano
y quise tranquilizarla
y repetirle
las palabras que tú
una noche me dijiste
y transmitirle esa luz
y esa calma
para que fuera contigo
y la cuidaras
y te cuidara
y ambas
supieran
lo mucho que las quiero
siempre en mi.
Tu Recuerdo Vive En Mi, No Te Olvidaré, Jamás.
Tu Recuerdo Vive En Mi, No Te Olvidaré, Jamás.
martes, 15 de junio de 2010
Ocean
Miro a través de la ventana de mi oficina. Se ve el mar. Hoy está en calma. Dan ganas de abrir la ventana, tomar impulso desde la terraza y abrir los brazos bien arriba, y como si de tirarse a una piscina se tratara, entrar de cabeza en el agua salada, y sentir cómo el frío se va apoderando de cada poro de tu piel al tiempo que te sientes con más y más energía; y sonríes y se cuelan unas burbujitas entre tus labios; y te sumerges bien profundo y miras desde abajo el cristal del cielo; y coges impulso y lo rompes de una vez; y te estiras a tomar el sol...en profunda y abosluta calma, mientras te dejas balancear al compás de las olas. Serena. Fresca. En una merecida paz.
Hoy, llévame a donde quieras.
No importa.
No estaré sola.
Hoy, me dejo llevar por ti.
He perdido el miedo, ¿sabes?
Me arriesgo.
Arrástrame contigo.
Hoy, soy capaz de todo.
Hoy, me abandono a la corriente,
a las fuerzas de las olas,
a la calma de los puertos,
al azul de tu interior.
Hoy,llévame a tu lado.
Pero,ni hoy,ni nunca,
me dejes partir,
de ti.
Hoy, llévame a donde quieras.
No importa.
No estaré sola.
Hoy, me dejo llevar por ti.
He perdido el miedo, ¿sabes?
Me arriesgo.
Arrástrame contigo.
Hoy, soy capaz de todo.
Hoy, me abandono a la corriente,
a las fuerzas de las olas,
a la calma de los puertos,
al azul de tu interior.
Hoy,llévame a tu lado.
Pero,ni hoy,ni nunca,
me dejes partir,
de ti.
martes, 1 de junio de 2010
Make it easy
¿Tienes miedo...
...a ser feliz?
...a enamorarte?
...a volver a sufrir?
ARRIÉSGATE
ATRÉVETE
Dar ese paso únicamente depende de ti.
¿Vas a ver cómo la alegría llama a tu ventana nuevamente y le cierras el paso? ¿O esta vez le vas a dar una oportunidad?
Olvida el pasado.
Olvida la tristeza.
Olvida el fracaso.
Comienza a caminar. Comienza a correr. Comienza a disfrutar de este largo y maravilloso mundo que se abre delante de tus ojos.
Es fácil, ¿no crees?
...VUELVE A BRILLAR como las estrellas...
...a ser feliz?
...a enamorarte?
...a volver a sufrir?
ARRIÉSGATE
ATRÉVETE
Dar ese paso únicamente depende de ti.
¿Vas a ver cómo la alegría llama a tu ventana nuevamente y le cierras el paso? ¿O esta vez le vas a dar una oportunidad?
Olvida el pasado.
Olvida la tristeza.
Olvida el fracaso.
Comienza a caminar. Comienza a correr. Comienza a disfrutar de este largo y maravilloso mundo que se abre delante de tus ojos.
Es fácil, ¿no crees?
...VUELVE A BRILLAR como las estrellas...
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