lunes, 11 de agosto de 2008

Step by step

Hacía mucho que no me despertaba sin esa opresión en el pecho que me impedía respirar. Con un grito ahogado.

Mi primer pensamiento del día no recuerdo si fuiste tú, y eso me tranquiliza enormemente; pero lo que sí sé, es que por lo menos no desperté sobresaltada en mitad de la noche. Sin mi cuerpo impregnado de ese sudor frío que tan amigo se ha hecho. Pude descansar, e incluso, soñar. ¡Dormir la noche entera!

No recuerdo mi primer pensamiento, pero sí que volví a pensar en ti; me engañaría si dijera que no pienso continuamente en ti. Pero hoy es un día diferente. Sonreía mientras iba de camino al trabajo, tarareando la canción que en ese momento sonaba en la radio. Me recordó a nosotros. Pero no la escuché con tristeza, sino con alegría; la alegría de haber compartido cuanto hicimos, la alegría de haber sido completamente feliz a tu lado, la alegría de haber vivido una historia maravillosa.

Me quedo con lo bueno.




**Y paso a paso, el camino se va haciendo más ligero**

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es bueno respirar.
Y mejor todavía es quedarse con lo bueno,aunque el dolor aún tardará mucho en irse.
Pero un día,cuando menos te lo esperes ya no estará.
=)

Email: kalodigital@gmail.com dijo...

me gusta lo que escribes asi lleve dolor... eres sencible.